Conflictos de intereses afectan el ejercicio periodístico

Recomendación del tribunal y la comisión especial del código de ética

A raíz de la cobertura periodística de la protesta de los futbolistas en la previa de tres partidos disputados el último fin de semana por el Campeonato Uruguayo Especial, el Tribunal Arbitral de APU desea realizar algunos comentarios a la luz del Código de Ética Periodística.

En los tres partidos de fútbol televisados del fin de semana los jugadores exhibieron previo al inicio del juego una pancarta que decía “Por nuestro fútbol #MASUNIDOSQUENUNCA”. Juntos, los planteles de El Tanque y Torque el sábado por la mañana, de Cerro y Rampla por la tarde y de Defensor y Danubio por la noche, mostraron el cartel en referencia a la campaña en reclamo por la re negociación de los derechos de imagen que están llevando adelante ante la empresa Tenfield, actual permisaria de esos derechos y titular de las transmisiones deportivas.

Los futbolistas explicaron a medios de prensa que el motivo era “agradecer a la gente y participarla de la lucha” por los derechos de imagen, explicó el arquero de Danubio, Michael Etulain según informó el sitio Contragolpe.

La medida de los jugadores fue ocultada por los periodistas y por las cámaras que tenían a su cargo el relato televisivo, empleados de la empresa Tenfield, pese a que los jugadores de los cuadros se pararon en medio de la cancha con la pancarta.

Los encargados de la transmisión de Tenfield dijeron que era una pancarta contra la violencia e inmediatamente comenzaron a hablar de la alineación de Defensor. Esta actitud va contra los artículos 1 y 2 del código de ética periodística de la Asociación de la Prensa Uruguaya:

1. La libertad de expresión y el derecho a la información constituyen derechos fundamentales reconocidos como tales por la legislación nacional e internacional vigente, cuyo titular son todas las personas.

2. Constituye un deber ético del periodismo exigir que se respeten estos derechos fundamentales y que se garantice el pluralismo, el acceso equitativo a las frecuencias a través de las cuales se desarrollan los medios de comunicación, así como las condiciones necesarias para el ejercicio de la libertad de expresión y el derecho a la información por cualquier medio y sin censura previa.

Asimismo, el artículo 10 del Código agrega:

Los periodistas no deben difundir material falso, engañoso o deformado. Si así lo hiciesen por error es de buena práctica profesional rectificar la información con el mismo destaque empleado para su difusión y pedir disculpas por la equivocación.

En la misma línea se expresó el fin de semana el Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, quien señalo en su cuenta de twitter que “hubo censura” de parte de Tenfield al obviar la imagen y que incurrió “a sabiendas en una falsedad” al decir que el cartel era contra la violencia

Lanza fue crítico de los periodistas “cuando faltan al compromiso ético con la verdad y eso es a sabiendas. Están actuando a sabiendas, desinformando a la gente. Es grave para la profesión y para la democracia”.

En este caso además hay un claro conflicto de intereses que afecta la independencia profesional por la dependencia de uno de los actores.

De acuerdo a lo expresado por el artículo 26 del código de ética “Fortalece la credibilidad del periodista evitar el desempeño de cualquier actividad que afecte su independencia y el derecho de la ciudadanía a ser informado con honestidad”.

El tribunal expresa su preocupación por este tipo de acciones y señala la importancia de defender la independencia periodística como salvaguarda de la libertad de información y de expresión.

 

Montevideo, 30 de noviembre de 2016

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