La Asociación de la Prensa Uruguaya fue fundada el 25 de octubre de 1944 por iniciativa de un comité coordinador de periodistas de diarios, revistas, personal de administración y Agencias de Noticias.

Aquel núcleo inicial de periodistas y trabajadores de prensa sindicalizados eligió como primer Presidente de la institución al periodista José Nicodemo, del hoy desaparecido diario El Plata; y su Secretario General el periodista Alfredo Mélen, del diario El País.

Participaron del Acta Fundacional de APU:Andrés De León, Ideal López, Aníbal Tejera, José Sánchez, José Nicodemo, Juan José Díaz, José Machado, Eduardo Nicolazzo, Armando del Campo, Manuel Orgambide, Washington Beltrán Martínez.

A lo largo de la historia fueron presidentes de la APU: José Luis Nicodemo, de El Plata; Enrique Erro, Tribuna Popular; José Ceranti, El Debate; Romeo Fiore, El País; Carlos Borche, El País; José Bach, Acción; Alberto Alonso, BP Color;: Hugo Morales, El Diario; Elsa Altuna, diario El Día; Oscar “Tito” Romano, El Diario; Héctor Surroca, Últimas Noticias, Gustavo Aguirre, La Mañana y El Diario, Juan Carlos Otormin, Canal 12 y Manuel Mendez, CX 30, Víctor Abelando, Brecha, Daniel Lema, Búsqueda, Rúben Hernández, Canal 12, Silvia Techera, La Voz de Melo.

Desde el principio el sindicato estuvo ligado estrechamente al movimiento sindical. Desde un primer momento y fue fundador de la CNT y en dictadura de la PIT-CNT.

Durante la histórica huelga general de 1973 contra la dictadura militar, la APU, junto a gráficos y vendedores de diarios, resolvió editar rotativos, con el fin de que la población estuviera informada acerca de la marcha de la huelga general.

Como consecuencia de estas tareas fueron ocupadas y saqueadas nuestra sede sindical y nuestra colonia de vacaciones, al tiempo que varios periodistas fueron a la cárcel, partieron al exilio o desaparecidos, como es el caso del compañero Julio Castro.

Hoy la Asociación de la prensa está integrada por los sectores de los trabajadores de la comunicación que trabajan en Prensa, Radio, Televisión y Agencias Internacionales.
La APU tiene sindicatos de base en Montevideo y filiales en el interior que cada día suman más trabajadores.

 

Discurso pronunciado el 22 de marzo de 2006 por el entonces presidente Manuel Méndez en el marco de la inauguración de la nueva sede social.

Antes que nada quería brindar un saludo muy particular a una persona entrañable, muy querida por todos nosotros, y que es o fue el pilar fundamental del movimiento sindical y unas de las grandes personalidades del Siglo XX; me refiero al Presidente Honorario del PIT-CNT, José D’Elía, quien por motivos de salud no nos puede acompañar; un recuerdo grande.

Hace 62 años, un 25 de octubre de 1944, nacía nuestro sindicato, la Asociación de la Prensa Uruguaya, como consecuencia directa de la iniciativa de un comité coordinador de periodistas de diarios, revistas, personal de administración y Agencias de Noticias.
De acuerdo con el Acta 3 del mismo, la APU nació en la sede del sindicato amigo, el Centro de Obreros Gráficos, filial de la Unión General de Trabajadores, ubicado entonces en la Avenida Gral. Rondeau.

El novel sindicato, desde un primer momento, estuvo ligado estrechamente al movimiento sindical.
Aquel núcleo inicial de periodistas y trabajadores de prensa sindicalizados eligió como primer Presidente de la institución al periodista José Nicodemo, del hoy desaparecido diario El Plata; y su Secretario General el periodista Alfredo Melhem, del diario El País.

La APU, con la continuación histórica de la antigua Asociación de la Prensa, eso fue en abril de 1898, presidida por Carlos María Ramírez y contando como directivo a Elbio Fernández, es decir, dos compañeros de lucha de la sociedad de la educación popular de José Pedro Varela.
Un 25 de octubre de 1944, convocados por un comité coordinador de periodistas -como decíamos- y empleados de diarios, se constituyen delegados que crearon el Acta Fundacional de APU; y allí queremos mencionarlos, porque merecen ser mencionados esos fundadores: Andrés De León, Ideal López, Aníbal Tejera, José Sánchez, José Nicodemo, Juan José Díaz, José Machado, Eduardo Nicolaso, Armando del Campo, ManuelOyarbide, Washington Beltrán Martínez.
En esa oportunidad, se designa a Ríos, Machado y Armando del Campo, para que presenten un Proyecto de Estatutos en la próxima Asamblea General.

Son más de 61 años de existencia de la APU, que celebramos todos los que compartimos en ella logros, sinsabores, momentos de furias, pero también momentos muy difíciles.

No pretendemos hacer la historia de APU, sino que queremos rendir homenaje a los presidentes y en ellos a nuestros dirigentes y afiliados de todos estos años.
A lo largo de la historia fueron presidentes de la APU: José Luis Nicodemo, de El Plata; Enrique Erro, Tribuna Popular; José Ceranti, semanario Justicia; Romeo Fiore, El País; Carlos Borche, El País; José Bach, Acción; Alberto Alonso, BP Color;: Hugo Morales, El Diario; Elsa Altuna, diario El Día; Oscar “Tito” Romano, El Diario; Héctor Surroca, Úlimas Noticias, Gustavo Aguirre, La Mañana y El Diario, Juan Carlos Otormin, Canal 12.

Fueron 61 años de actuar en defensa de los intereses de nuestro gremio, siempre actuando en defensa de la libertad, la democracia, los derechos humanos, los derechos sindicales, la libertad de prensa y la libertad de la expresión de pensamiento
Es muy difícil resumir todo en poco tiempo pero no podemos dejar pasar por alto porque ello honra a nuestro sindicato, que desde su nacimiento como entre sus afiliados hay figuras de gran destaque y relevancia, periodismo pero también gente de la cultura como Julio Suárez “Peloduro”, Antonio García Pintos “Tuquín”, José Bachs, Hugo Alfaro, Ernesto Pintos, Alberto Etchepare, José Seranti, Manuel Flores Mora, Alejandro Lerena, Angel Rama, Torbal Paolillo, Manuel García Puertas, Raúl Latorre, Mónica Berro, Jesualdo, Líber Falco, Daniel Wassman, Mario Chiss, Carlos Martínez Moreno, Carlos Oribe, Hernán Pírez, Alejandro Lerena, Carlos Quijano, Carlos Borche, Alfredo Zitarrosa, entre otros. El mundo hoy es más peligroso e inestable e injusto, los brutales atentados terroristas del 11 de setiembre y del 11 de marzo en Estados Unidos y en España, la invasión de Irak por parte de Inglaterra y de Estados Unidos en el marco de una campaña mundial de desinformación y al margen de la ONU y el derecho internacional han colocado como centro de atención mundial la guerra y la lógica bélica, afectando seriamente conquistas y valores civiles y democráticos. La globalización lleva avances importantes pero también a nuevas formas de explotación, empobrecimiento, con distribución de la riqueza cada vez más desigual y violenta. América Latina al igual que el resto del mundo vive momentos de grandes transformaciones y avances tecnológicos pero a su vez los pueblos viven situaciones realmente difíciles. “El lucro y la ley de mercado como parámetros absolutos no sirven ni mejoran la condición humana” y esto lo compartimos plenamente, lo dijo el Papa Juan Pablo II.
Un informe de la FIP establece hoy que en el mundo existen siete grandes cadenas internacionales multimedias, que dominan la información y la cultura y establecen prácticamente un pensamiento único, cuyos beneficios superan el Producto Bruto Interno de muchos países. También hay 50 corporaciones de comunicación regionales casi todas ellas asociadas a cadenas internacionales. De este fenómeno producto de la globalización no está ajeno nuestro país, donde grupos empresariales extraños muchas veces a los medios de comunicación, controlan importantes órganos de prensa escrita, radio televisión, cine, y son estos quienes se encuentran muchas veces en mejores condiciones para resistir crisis económicas. En la medida que subsistan este estado de cosas, quienes van a permanecer endebles son aquellos cuyo principal negocio no es el medio de comunicación, sino otros objetivos. Mucho más acá en el tiempo, queremos recordar que no es posible olvidar a compañeros entrañables que hoy no están con nosotros y que con el esfuerzo hacen realidad el sueño de varias generaciones, como es el logro de la sede sindical propia, nos queremos referir a compañeros periodistas entrañables: Héctor Surroca por varios años presidente de la APU, Carlos Borches también presidente de nuestro sindicato, Ruben Acazuso secretario general, José “Cacho” Botaro secretario general, Ignacio Gabriel, el “nacho” Gabriel querido Gabriel que murió ejerciendo la función como directivo de nuestro sindicato, Guillermo González, Oscar Zunino, Gustabo Bordón, entre otros colegas a quienes hoy les brindamos nuestro reconocido homenaje y a tantos otros que contribuyeron al engrandecimiento y consolidación de la APU.

A lo largo de este tiempo la APU no estuvo ajeno al resto del movimiento sindical, fue fundador de la CNT y en dictadura de la PIT-CNT.

Durante la histórica huelga general de 1973 contra la dictadura militar, la APU, junto a gráficos y vendedores de diarios, resolvió editar rotativos, con el fin de que la población estuviera informada acerca de la marcha de la huelga general.
La ira de los golpistas no se hizo esperar. Fueron ocupadas y saqueadas nuestra sede sindical y nuestra colonia de vacaciones, al tiempo que varios periodistas fueron a la cárcel, partieron al exilio o desaparecidos, como es el caso del compañero Julio Castro.

En este sentido, el Consejo Directivo de la APU, resolvió proponer al Señor Intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, -presente aquí- y por supuesto al Presidente de la Junta Departamental de Montevideo, que el callejón que está ubicado entre nuestra sede, el hotel y el mercado, lleve el nombre del periodista, aún hoy detenido desaparecido, Julio Castro.
La Comisión para la Paz, creada a instancias del Presidente Jorge Batlle, confirmó lo ya informado, lo ya manejado, que el periodista Julio Castro, fue torturado y asesinado por militares al igual que otros compatriotas, por el sólo hecho de pensar diferente.

Pero queremos saber toda la verdad, qué pasó con Julio Castro, dónde están sus restos, quiénes fueron los responsables de su muerte, al igual que el resto de los compañeros detenidos desaparecidos.
También queremos tener un recuerdo muy especial, para quien hoy, no puede estar con nosotros e integró la Comisión de la Paz. Nos referimos al querido sacerdote, Perico Pérez Aguirre.

Hoy contamos con el compromiso del Presidente Tabaré Vázquez, el esclarecer el tema de los detenidos desaparecidos.
Se ha ingresado a los cuarteles, se recibieron informes de las tres armas, los militares acusados de lesiones a los derechos humanos han ido a declarar a los juzgados y no hay quiebre institucional, no hay ningún tipo de problemas.
Ya aparecieron los restos de Chávez Sosa y Fernando Miranda.
Fue formidable la marcha el otro día, acompañando los restos de Chávez Sosa. Miles y miles de compatriotas en silencio, reclamando verdad, justicia y nunca más dictadura.
Debemos destacar que se ha avanzado y se ha avanzado, y mucho, pero aún falta avanzar mucho más.
Y al igual que los familiares de detenidos desaparecidos, estaremos acompañando todas las instancias que nos permita llegar a esclarecer estos hechos.
En dictadura la APU no vivió en silencio, vivió en silencio, pero no quietud, logró sacar un periódico durante corto tiempo, se llamaba “El Quijote”, por motivos de seguridad, pero también motivos económicos impidieron que se siguiera, pero salió “El Quijote”
También se mandaban constantemente informes al exterior, a los colegas que estaban en el exterior, de la situación que se vivía acá, adentro del Uruguay. Sobre la prisión, sobre la tortura, sobre la cárcel, de los periodistas detenidos y de otros compañeros.
También están en presentes en nuestra memoria periodistas que perdieron su vida en dictadura o murieron en el exilio el ya nombrado Julio Castro, Edmundo Rovira, Norma Cedrés, Enrique Erro, y muchos otros colegas que sería muy larga la lista y es corto el tiempo. Querremos destacar que la tarea gremial y profesional hoy bien desarrollada por enormes dificultades, en los últimos diez años murieron diez periodistas y trabajadores de la comunicación en todo el mundo esto según informe de la FIP. En el 2004 según informe de la FIP murieron en el mundo129 periodistas frente a 83 del año 2003, en el 2005 murieron en el mundo 150 periodistas y trabajadores del medio de comunicación. 89 de ellos asesinados en cumplimiento de tareas profesionales, la FEPALC, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe constató en América Latina 17 muertos en nuestro continente todos ellos todavía impunes. Es una verdadera cacería de periodistas y trabajadores de las comunicaciones como ocurre en Irak, Oriente Medio, Filipina Colombia u otros países. En Irak en 2004 murieron 49 periodistas y colaboradores de distintos medios de comunicación, en el 2005 35 decenas han sido secuestrados desde la invasión de Estados Unidos a este país. La invasión a Irak lleva más muertes durante la guerra en Vietnam donde murieron 63 periodistas pero en veinte años 1955, 1975. Hoy la respuesta de los gobiernos a la amenaza del terrorismo está fuera de toda proporción la guerra contra el terrorismo termina muchas veces en terrorismo de Estado, se vulnera la cultura global de los derechos humanos, la libertad de expresión y también las libertades civiles. Muchas de las medidas tienen poco y nada que ver con el combate al terrorismo, se cree un ambiente de miedo de incertidumbre las libertades civiles y democráticas se destruyen y son sacrificados en la denominada guerra antiterrorista. La coordinadora del grupo de los ocho acrecienta el poder político y los ciudadanos son desfilados e invaden sus derechos por fuera de las responsabilidades parlamentarias, se conduce a una sociedad vigilada en la que el ciudadano es cada vez más responsable ante el Estado. A su vez los gobiernos de forma solapada muchas veces quedan bancos de datos masivos para vigilancia de sus ciudadanos y medios y también de periodistas que sufren peligrosos niveles de censura y por lo tanto también llegamos a la auto censura. Para APU, 2005 fue un año de hechos positivo y negativos, se registraron avances entre los hechos negativos podemos empezar por ellos constatamos el secuestro y la agresión del periodista Marcelo Borrat, que todavía no fue aclarada, 11 amenazas de muertes, 10 agresiones a colegas, presiones, coacciones censuras demandas civiles y penales, represión antisindical. El hostigamiento a la prensa por parte de quienes deben someterse al escrutinio de la población significa también una violación a la libertad de expresión de quienes deben garantizarlo. Como elementos positivos hay que destacar varias sentencias de juzgados y tribunales civiles y penales que absorbieron de responsabilidad a los periodistas denunciados o demandados por cumplir legítimamente con su trabajo, es para destacar que la Justicia afianzó la jurisprudencia que establece la prevalencia de la libertad de expresión sobre otros derechos individuales, cuando están fuera la información del interés general con crítica a la gestión de los funcionarios públicos.
Además durante el año pasado se conformó al impulso de la APU, por primera vez, una coalición de organizaciones sociales para trabajar en el derecho a la información habeas data y la creación de un archivo nacional. Este anteproyecto va a ser presentado al parlamento en este principio de 2006. También se concretaron algunas medidas de gobierno, que eran viejos reclamos de la APU, como el pasaje a Telecomunicaciones del Ministerio de Defensa, el de Industria, Energía y Minería que es el que concede las frecuencias de radio y televisión; también la recuperación del Canal 2 de Punta del Este, que estaba gestionado por un Canal privado y pasa ahora a la órbita estatal.

Pero la APU sigue reclamando al gobierno la eliminación de los delitos de comunicación, información, injurias, desacato; la legalización de las radios comunitarias, una nueva Ley de radiodifusión y normas transparentes para la entrega de radios, de frecuencias de radios y televisión establecer también, normas claras y de otorgamiento de la publicidad oficial y la aplicación de leyes para dotar de más libertad y más competencia en todas las áreas de la información.
La APU reclama que los medios de comunicación estatales y municipales ingresen su personal mediante concurso y sin contrato cachet que es lo que está intentando ocultar una relación de dependencia laboral.
Destacamos del gobierno la aprobación de una ley de fueros sindicales, ya que nuestro sindicato llegaron a perder su fuente de trabajo, presidentes de nuestra institución, vicepresidentes, secretarios generales y delegados de sindicatos de base, por eso destacamos el hecho de que haya una ley de fueros sindicales y una ley de negociación colectiva que permitió a nuestro sindicato y al resto del movimiento sindical discutir nuestro salario, nuestra condiciones de trabajo y eso es un avance muy importante y fue el cumplimiento, el fiel cumplimiento del gobierno en la parte preelectoral y el ejercer su presidencia lo hizo cumplir en la realidad; destacamos esto como un logro del gobierno.

Fueron creados nuevos sindicatos de base aquí en Montevideo, filiales deAPU en el interior, además de la afiliación sindical como ocurrió con el resto del movimiento sindical.

Nos queda mucho, pero ya para ir terminando, queremos destacar con la FIP que no puede haber libertad de prensa si los periodistas ejercen su profesión en un entorno de corrupción, pobreza o temor.

Y ahora sí, por último, queremos venir algo más sobre la actualidad destacando que hoy la APU tiene como prioridad trabajar sobre su accionar junto al PIT-CNT en los Consejos de Salarios, en la negociación colectiva, participar del diálogo social pero también consolidar los sindicatos de base, desarrollarse en el interior, levantar su colonia de vacaciones en el Balneario San Luis, para conformar allí un centro de formación y capacitación profesional de los periodistas de nuestro país, también del MERCOSUR. Fortalecer la FEPALC a nivel continental, aportar al desarrollo de la FIP, la Federación Internacional de Periodistas que nuclea a más de medio millón de periodistas en todo el mundo.
La Sede de APU que hoy inauguramos, junto a la empresa ROMALUR, están por ahí los Contadores Lombardo y Garbarino, les agradecemos su presencia, también junto a la Intendencia de Montevideo, fue posible –bueno- tener esto que es una realidad, el predio fue donado por la Intendencia Municipal de Montevideo, en la década del `50 y su piedra fundamental fue colocada por el Intendente Glauco Segovia y el presidente de la CNT, nuestro compañero José “Pepe” D’Elia.

La dictadura usurpó el predio y el restablecimiento de la democracia el Jefe Comunal que queremos recordar, gran hombre, de gran trayectoria intachable, ética y moral como lo fue el doctor Aquiles Lanza, configuró la voluntad política de devolverlo a la APU, lamentablemente el fallecimiento de Aquiles Lanza truncó esa voluntad política; luego vinieron nuevas administraciones, no queremos mirar hacia atrás, ni tener revanchas, quitaron esa voluntad política.

Cuando asume la Intendencia del Frente Amplio, quien asume, hoy Presidente de la República, el doctor Tabaré Vázquez, en la primera reunión y no lo olvidamos “nunca más”, lo tendremos en la memoria por el resto de los días al igual que los compañeros de la directiva que estaban presentes, afirmó: “si la dictadura se los quitó, la democracia y este Jefe comunal se los devolverá” Gracias Presidente.